Fazenda da Esperança

» Familia de la Esperanza

Somos una Asociación Internacional de Fieles reconocidos por la Iglesia Católica, llamada Familia de la Esperanza. Se necesita tener vocación para estar junto a los jóvenes en recuperación.

Familia de la Esperanza

La Familia de la Esperanza nació en medio de los sufrientes de esta tierra, especialmente de los que sufren por la dependencia química y alcoholismo, los portadores de VIH, los niños y adolescentes desamparados y otros. Tiene como “Fuente inspiradora” a Jesús que está presente en cada prójimo, particularmente en los más necesitados y como vocación, convivir con estos en primer lugar y tener por ellos un amor gratuito y especial dedicación.

Sus miembros viven y trabajan en las Fazendas de la Esperanza. Podemos decir que la Familia de la Esperanza es el alma de la Fazenda de la Esperanza.

La Familia de la Esperanza tiene como objetivo general la santificación de sus miembros a través de la práctica del amor recíproco, de la vivencia de las Palabras del Evangelio, de la Eucaristía y de los otros sacramentos, la adhesión alegre a Jesús Abandonado y de la imitación de la Virgen María, la Madre de la Esperanza. Buscando concretizar, en servicios y obras las respuestas del Evangelio a los problemas y sufrimientos de la humanidad, contribuyendo para que se realice el deseo de Jesús: “Que todos sean uno para que el mundo crea” (Juan 17,21).

Los miembros de la Familia de la Esperanza constituyen una sola familia de hermanos y hermanas, que reciben el llamado común de colocar a Dios en primer lugar en su vida y de donar su vida a los hermanos. La Familia de la Esperanza abriga en su seno la diversidad y la complementariedad de diversas formas de vida, por el reino de Dios: los célibes, los casados, los sacerdotes y aquellos que aún están indecisos sobre su estado de vida, para los cuales la Familia de la Esperanza ofrece un camino de discernimiento y formación.

Todos los miembros de la Familia de la Esperanza se identifican y se unen por el compromiso de vivir la virtud de la Esperanza, que permite contemplar, más allá de las llagas de la humanidad, la victoria del Resucitado.

Vocación

Dejar padre, trabajo y hasta su país para una vida de donación es una vocación.

Donarse 24 horas al día para ver a los jóvenes libres de la droga es una vocación.

En la Fazenda de la Esperanza existen diversas vocaciones: religiosos y religiosas, casados, solteros, sacerdotes, consagrados célibes, todos tienen un espacio dentro de esta comunidad.

Todos son muy importantes para los jóvenes, las hermanas enclaustradas que rezan por los recuperándos, los solteros que conviven en el día a día, los casados que son ejemplos de padres y de familia, los sacerdotes que son orientadores espirituales y otros que diversamente contribuyen concretamente en la recuperación.

Ellos pertenecen a la Familia de la Esperanza, a la Asociación de Fieles, reconocida por la Iglesia y responsable por el trabajo de la Fazenda de la Esperanza.

¿Cómo ser un miembro de la Familia de la Esperanza?

El candidato a miembro de la Familia de la Esperanza comienza su formación en el voluntariado que desenvuelve junto a la Fazenda de la Esperanza o en alguna otra entidad ligada a la misma. En este periodo, su dedicación  a los que sufren es acompañada por un miembro de la Familia de la Esperanza. A partir de este acompañamiento, el candidato podrá ser introducido en las etapas de adhesión como miembro de la Familia de la Esperanza.

Brasil Bolivia Angola Suiza Rusia Portugal Paraguay Mozambique México Italia Guatemala Filipinas Colombia Argentina Alemania
© 2015 • 2017 Fazenda da Esperança       Tel.: (598) 4466-3105 • cerrochato.m@fazenda.org.br       CEP 33204 - Treinta y Tres/ Cerro Chato/ Uruguay